EL VALOR DEL PAN

Cada vez que salimos a comer, no nos lo pensamos dos veces antes de pagar el agua, pero esperamos que el pan sea gratis. ¿Por qué?

Cuando comemos en un restaurante, no nos lo pensamos dos veces antes de pagar una elegante agua embotellada, pero esperamos que el pan sea gratis. ¿Por qué razón hacemos esa distinción?

El agua es un gran negocio. El agua pura y "natural" en una botella elegante con una etiqueta bien diseñada puede llegar a costar fácilmente 12 euros. No es muy difícil embotellarla en el manantial, y el agua del grifo local a menudo sabe igual de bien... Pero el precio del agua es acorde con el valor que se percibe, no con el esfuerzo que representa. Se trata de un buen marketing.

De manera similar, se venden muchos tipos de queso diferentes en todo el mundo, desde variedades blandas, frescas y suaves hasta las ruedas maduras, quebradizas y duras: tiernos, viejos, maduros, fermentados y más. ¿Conoces la diferencia entre un queso tierno o un queso maduro cuando compras una cuña de Gouda? Es exactamente el mismo queso, pero se ha dejado que la rueda madure más tiempo. El tiempo adicional empleado en su producción lo encarece.

Lo mismo vale para el pan. Cualquier pan confeccionado con masa madre representa más valor. El pan con base de levadura implica un proceso más sencillo desde la harina a la hogaza. Elaborar el pan con masa madre requiere más tiempo y es más difícil, y el resultado es más sabroso que el pan común.

Ya sea que hablemos de levadura o de masa madre, el pan es un alimento que requiere mucho esfuerzo. El agricultor siembra, cultiva y cosecha el trigo; el molinero muele el grano para elaborar la harina y el panadero convierte esa harina en pan. ¡Hay tanto trabajo detrás de un pan! y sin embargo no lo vemos más que como un fondo para esa bonita y madura loncha de queso. ¡El pan merece mucho más respeto!